La Fe... Nuestra fuerza para vivir...

El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz. (Madre Teresa de Calcuta)
La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano. (Santo Tomás de Aquino)
No debemos perder la fe en la humanidad que es como el océano: no se ensucia porque algunas de sus gotas estén sucias. (Gandhi)

viernes, 31 de mayo de 2013

FIESTA DE LA VISITACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

VOSOTROS, LOS QUE AMÁIS Y TEMÉIS A DIOS,
VENID Y ESCUCHAD: OS CONTARÉ LAS MARAVILLAS
QUE EL SEÑOR HA HECHO POR MÍ.

ALELUYA, ALELUYA.
Dichosa tú, santísima Virgen María, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (1, 39-56)

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.

Entonces dijo María: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.

Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen.

Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada.

Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre”.

María permaneció con Isabel unos tres meses, y se volvió a su casa.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios eterno y todopoderoso, que inspiraste a la santísima Virgen cuando llevaba ya en su seno a tu Hijo el deseo de visitar a santa Isabel, concédenos docilidad a tu Espíritu, a fin de que podamos siempre, con María, reconocer tus beneficios y alabarte por ellos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


EL SEÑOR ES MI PROTECCIÓN Y MI FUERZA




jueves, 30 de mayo de 2013

JUEVES DE LA OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

SI CONSERVARAS EL RECUERDO DE NUESTRAS FALTAS,
¿QUIÉN HABRÍA, SEÑOR, QUE SE SALVARA?
PERO TÚ, DIOS DE ISRAEL, ERES DIOS DE PERDÓN.

ALELUYA, ALELUYA.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.


Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (10, 46-52)

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó en compañía de sus discípulos y de mucha gente, un ciego, llamado Bartimeo, se hallaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que el que pasaba era Jesús nazareno, comenzó a gritar: “¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!” Muchos lo reprendían para que se callara, pero él seguía gritando todavía más fuerte: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!”

Jesús se detuvo entonces y dijo: “Llámenlo”. Y llamaron al ciego, diciéndole: “¡Ánimo! Levántate, porque él te llama”. El ciego tiró su manto; de un salto se puso en pie y se acercó a Jesús. Entonces le dijo Jesús: “¿Qué quieres que haga por ti?” El ciego le contestó: “Maestro, que pueda ver”. Jesús le dijo: “Vete; tu fe te ha salvado”. Al momento recobró la vista y comenzó a seguirlo por el camino.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Te pedimos, Señor, que tu gracia nos inspire y acompañe siempre para que podamos descubrirte en todos y amarte y servirte en cada uno. Por nuestro Señor Jesucristo.

Amén.

SEÑOR, TU LUZ NOS HACE VER LA LUZ


miércoles, 29 de mayo de 2013

MIÉRCOLES DE LA OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

TODO DEPENDE DE TU VOLUNTAD, SEÑOR,
Y NADIE PUEDE RESISTIRSE A ELLA.
TÚ HAS HECHO LOS CIELOS Y LA TIERRA
Y LAS MARAVILLAS QUE CONTIENEN.
TÚ ERES EL SEÑOR DEL UNIVERSO.

ALELUYA, ALELUYA.
Jesucristo vino a servir y a dar su vida por la salvación de todos.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (10, 32-45)

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino de Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. El se llevó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: “Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer día resucitará”.

Entonces se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: “Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte”. El les dijo: “¿Qué es lo que desean?” Le respondieron: “Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Jesús les replicó: “No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?” Le respondieron: “Sí podemos”. Y Jesús les dijo: “Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado”.

Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: “Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Padre lleno de amor, que nos concedes siempre más de lo que merecemos y deseamos, perdona misericordiosamente nuestras ofensas y otórganos aquellas gracias que no hemos sabido pedirte y tú sabes que necesitamos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


MUÉSTRANOS, SEÑOR, TU MISERICORDIA




martes, 28 de mayo de 2013

MARTES DE LA OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

PODRÍAS HACER RECAER SOBRE NOSOTROS,
SEÑOR, TODO EL RIGOR DE TU JUSTICIA,
PORQUE HEMOS PECADO CONTRA TI
Y HEMOS DESOBEDECIDO TUS MANDATOS;
PERO, HAZ HONOR A TU NOMBRE
Y TRÁTANOS CONFORME A TU INMENSA MISERICORDIA.

ALELUYA, ALELUYA.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (10, 28-31)

En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: “Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte”.

Jesús le respondió: “Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres e hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios nuestro, que con tu perdón y tu misericordia, nos das la prueba más delicada de tu omnipotencia, apiádate de nosotros, pecadores, para que no desfallezcamos en la lucha por obtener el cielo que nos has prometido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


DIOS SALVA AL QUE CUMPLE SU VOLUNTAD



lunes, 27 de mayo de 2013

LUNES DE LA OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor.
Los escucharé en cualquier tribulación
en que me llamen y seré siempre su Dios.

ALELUYA, ALELUYA.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (10, 17-27)

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?” Jesús le contestó: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre”.

Entonces él le contestó: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven”. Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme”. Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.
 
Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: “¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!” Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: “Hijitos, ¡qué difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios”.

Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: “Entonces, ¿quién puede salvarse?” Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: “Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios nuestro, que en el amor a ti y a nuestro prójimo has querido resumir toda tu ley, concédenos descubrirte y amarte en nuestros hermanos para que podamos alcanzar la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


YO SOY LA SALVACIÓN DE MI PUEBLO, DICE EL SEÑOR




domingo, 26 de mayo de 2013

SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD


BENDITO SEA DIOS, PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO,
PORQUE NOS HA MOSTRADO UN AMOR INMENSO.

ALELUYA, ALELUYA.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Al Dios que es, que era y que vendrá.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (16, 12-15)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus DISCÍPULOS: “Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. El me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios Padre, que al enviar al mundo al Verbo de verdad y al Espíritu de santidad, revelaste a los hombres tu misterio admirable, concédenos que al profesar la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la unidad de su majestad omnipotente. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que Contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.



¡QUÉ ADMIRABLE, SEÑOR, ES TU PODER!

sábado, 25 de mayo de 2013

MEMORIA LIBRE DE SANTA MARÍA, SÁBADO DE LA SÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO


DICHOSA TÚ, VIRGEN MARÍA,
QUE LLEVASTE EN TU SENO AL CREADOR DEL UNIVERSO;
DISTE A LUZ AL QUE TE CREÓ,
Y PERMANECES VIRGEN PARA SIEMPRE.

ALELUYA, ALELUYA.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (10, 13-16)

En aquel tiempo, la gente le llevó a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo.

Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: “Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él”.

Después tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles las manos.

Palabra del Señor.
 
ORACIÓN

Fortalece, Dios misericordioso, nuestra debilidad, para que todos los que ahora recordamos con veneración a la santa Madre de Dios, podamos, por su intercesión y ayuda, levantarnos de nuestros pecados. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

LA MISERICORDIA DEL SEÑOR DURA POR SIEMPRE



viernes, 24 de mayo de 2013

VIERNES DE LA SÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO (MEMORIA DE SANTA MARÍA, AUXILIADORA DE LOS CRISTIANOS)


A LOS QUE ESPERAN EN TI SEÑOR, CONCÉDELES
TU PAZ, Y CUMPLE ASÍ LAS PALABRAS DE TUS  PROFETAS;
ESCÚCHAME, SEÑOR, Y ATIENDE A LAS PLEGARIAS DE TU PUEBLO.

ALELUYA, ALELUYA.
Tu palabra, Señor, es la verdad: santifícanos en la verdad.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (10, 1-12 )

En aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania, y de nuevo se le fue acercando la gente; él los estuvo enseñando, como era su costumbre. Se acercaron también unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: “¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?”

El les respondió: “¿Qué les prescribió Moisés?” Ellos contestaron: “Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa”. Jesús les dijo: “Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola cosa. De modo que ya no son dos, sino una sola cosa. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”.

Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo: “Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Míranos, Señor, con ojos de misericordia y haz que experimentemos vivamente tu amor para que podamos servirte con todas nuestras fuerzas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

SEÑOR DIOS, QUÉ VALIOSO ES TU AMOR




jueves, 23 de mayo de 2013

FIESTA DE JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE


CRISTO, MEDIADOR DE LA NUEVA ALIANZA,
POR EL HECHO DE PERMANECER PARA SIEMPRE,
POSEE UN SACERDOCIO PERPETUO.

ALELUYA, ALELUYA.
Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En él he puesto mi espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (22, 14-20)

En aquel tiempo, llegada la hora de cenar, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo: “Cuánto he deseado celebrar esta Pascua con ustedes, antes de padecer, porque yo les aseguro que ya no la volveré a celebrar, hasta que tenga cabal cumplimiento en el Reino de Dios”. Luego tomó en sus manos una copa de vino, pronunció la acción de gracias y dijo: “Tomen esto y repártanlo entre ustedes, porque les aseguro que ya no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el Reino de Dios”.

Tomando después un pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio diciendo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”. Después de cenar, hizo lo mismo con una copa de vino, diciendo: “Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por ustedes”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.­

AQUÍ ESTOY, SEÑOR, 
PARA HACER TU VOLUNTAD



miércoles, 22 de mayo de 2013

MIÉRCOLES DE LA SÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO


ERES JUSTO, SEÑOR, Y RECTOS SON TUS MANDAMIENTOS.
MUÉSTRATE BONDADOSO CONMIGO
Y AYÚDAME A CUMPLIR TU VOLUNTAD.

ALELUYA, ALELUYA.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (9, 38-40)

En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: “Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos”. Pero Jesús le respondió: “No se lo prohibían, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor”.

Palabra del Señor.








ORACIÓN

Señor, que te has dignado redimirnos y hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


ERES JUSTO, SEÑOR, 
Y RECTOS SON TUS MANDAMIENTOS




martes, 21 de mayo de 2013

MARTES DE LA SÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO


DIOS MÍO, TEN PIEDAD DE MÍ, PUES SIN CESAR TE INVOCO.
TÚ ERES BUENO Y CLEMENTE
Y NO NIEGAS TU AMOR AL QUE TE INVOCA.

ALELUYA, ALELUYA.
No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (9, 30-37)

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará”. Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.

Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: “¿De qué discutían por el camino?” Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: “Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”.

Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: “El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios misericordioso, de quien procede todo lo bueno, inflámanos con tu amor y acércanos más a ti a fin de que podamos crecer en tu gracia y perseveremos en ella. Por nuestro Jesucristo Señor.

Amén.

PON TU VIDA EN LAS MANOS DEL SEÑOR




lunes, 20 de mayo de 2013

LUNES DE LA SÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO


ESCUCHA, SEÑOR, Y RESPÓNDEME;  
SALVA A TU SIERVO QUE CONFÍA EN TI.
TEN PIEDAD DE MÍ, DIOS MÍO, PUES SIN CESAR TE INVOCO.

ALELUYA, ALELUYA.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (9, 14-29)

En aquel tiempo, cuando Jesús bajó del monte y llegó al sitio donde estaban sus  discípulos, vio que mucha gente los rodeaba y que algunos escribas discutían con ellos. Cuando la gente vio a Jesús, se impresionó mucho y corrió a saludarlo.

El les preguntó: “¿De qué están discutiendo?”

De entre la gente, uno le contestó: “Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja hablar; cada vez que se apodera de él, lo tira al suelo y el muchacho echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. Les he pedido a tus discípulos que lo expulsen, pero no han podido”.

Jesús les contestó: “¡Gente incrédula! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho”. Y se lo trajeron. En cuanto el espíritu vio a Jesús, se puso a retorcer al muchacho; lo derribó por tierra y lo revolcó, haciéndolo echar espumarajos. Jesús le preguntó al padre: “¿Cuánto tiempo  hace que le pasa esto?” Contestó el padre: “Desde pequeño. Y muchas veces lo ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él. Por eso, si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos”.

Jesús le replicó: “¿Qué quiere decir eso de ‘si puedes’? Todo es posible para el que tiene fe”. Entonces el padre del muchacho exclamó entre lágrimas: “Creo, Señor; pero dame tú la fe que me falta”. Jesús, al ver que la gente acudía corriendo, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: “Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Sal de él y no vuelvas a  entrar en él”. Entre gritos y convulsiones violentas salió el espíritu. El muchacho se quedó como muerto, de modo que la mayoría decía que estaba muerto. Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó y el muchacho se puso de pie.

Al entrar en una casa con sus discípulos, éstos le preguntaron a Jesús en privado: “¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?” El les respondió: “Esta clase de demonios no sale sino a fuerza de oración y de ayuno”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios nuestro, tú que puedes darnos un mismo querer y un mismo sentir, concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes para que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro corazón la felicidad verdadera. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


EL SEÑOR ES UN REY MAGNÍFICO



domingo, 19 de mayo de 2013

DOMINGO DE PENTECOSTÉS, SOLEMNIDAD


EL ESPÍRITU DEL SEÑOR HA LLENADO TODA LA TIERRA;
ÉL DA UNIDAD A TODAS LAS COSAS Y SE HACE COMPRENDER
EN TODAS LAS LENGUAS. ALELUYA.

ALELUYA, ALELUYA.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (20, 19-23)

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado.

Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”.

Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios nuestro que por el misterio de Pentecostés santificas a tu Iglesia extendida por todas las naciones, concede al mundo entero los dones del Espíritu Santo y  continúa realizando entre los fieles la unidad y el amor de la primitiva Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

ENVÍA, SEÑOR, TU ESPÍRITU A RENOVAR LA TIERRA




sábado, 18 de mayo de 2013

SÁBADO DE LA SÉPTIMA SEMANA DE PASCUA (Misa Matutina)


ANIMADOS DE UN MISMO ESPÍRITU, LOS DISCÍPULOS
PERSEVERABAN EN LA ORACIÓN, EN COMPAÑÍA
ALGUNAS MUJERES, DE MARÍA, LA MADRE DE JESÚS,
Y DE LOS PARIENTES DE ÉSTE. ALELUYA.

ALELUYA, ALELUYA.
Yo les enviaré el Espíritu de verdad, y él los irá guiando hacia la verdad plena, dice el Señor.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (21, 20-25)

En aquel tiempo, Jesús dijo a Pedro: “Sígueme”. Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre su pecho y le había preguntado: ‘Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?’ Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: “Señor, ¿qué va a pasar con éste?” Jesús le respondió: “Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú, sígueme”.

Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: ‘Si yo quiero que permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?’

Ese es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito, y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo el mundo los libros que se escribieran.

Palabra del Señor.
 
ORACIÓN

Al concluir estas fiestas de Pascua concédenos, Señor, que la alegría de saber que hemos resucitado con tu Hijo, transforme toda nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

EL ESPÍRITU SANTO ME GLORIFICARÁ



viernes, 17 de mayo de 2013

VIERNES DE LA SÉPTIMA SEMANA DE PASCUA


CRISTO NOS AMA Y NOS HA PURIFICADO
DE NUESTROS PECADOS POR MEDIO DE SU SANGRE;
ÉL NOS HA CONVERTIDO EN UN REINO
Y HECHO SACERDOTES PARA DIOS SU PADRE. ALELUYA.

ALELUYA, ALELUYA.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (21, 15-19)

En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?” Él le contesto: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”.

Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?” El le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”.

Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?” Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: “Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”.

Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras”. Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: “Sígueme”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios nuestro, que por medio del triunfo glorioso de Cristo y de la gracia del Espíritu Santo nos has abierto las puertas del cielo, haz que comprendamos la grandeza de este don para que podamos crecer en la fe y servirte con mayor empeño. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

BENDIGAMOS AL SEÑOR, QUE ES REY DEL UNIVERSO




jueves, 16 de mayo de 2013

JUEVES DE LA SÉPTIMA SEMANA DE PASCUA


ACERQUÉMONOS CONFIADAMENTE A DIOS,
FUENTE DE BONDAD, A FIN DE ALCANZAR SU MISERICORDIA
Y SU GRACIA EN EL TIEMPO OPORTUNO. ALELUYA.

ALELUYA, ALELUYA.
Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, somos uno. Así el mundo creerá que tú me has enviado, dice el Señor.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (17, 20-26)

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.

Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.

Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo.

Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Señor, que el Espíritu Santo nos conceda abundantemente sus dones, para que podamos conocer tu voluntad y ajustemos a ella nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

PROTÉGEME, DIOS MÍO, PUES ERES MI REFUGIO



miércoles, 15 de mayo de 2013

MIÉRCOLES DE LA SÉPTIMA SEMANA DE PASCUA


PUEBLOS TODOS, APLAUDID Y ACLAMAD A DIOS
CON CLAMORES DE JÚBILO. ALELUYA.

ALELUYA, ALELUYA.
Tu palabra, Señor, es la verdad: santifícanos en la verdad.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (17, 11-19)

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía que perderse, para que se cumpliera la Escritura.

Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo les he entregado tu palabra y el mundo los odia, porque no son del mundo, como yo tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

San Isidro Labrador
Santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Yo me santifico a mí mismo por ellos, para que también ellos sean santificados en la verdad”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios misericordioso concede a tu Iglesia, congregada por el Espíritu Santo, entregarse plenamente a ti y vivir siempre unida en el amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

BENDITO SEA NUESTRO DIOS



martes, 14 de mayo de 2013

FIESTA DE SAN MATÍAS, APÓSTOL


NO SOIS VOSOTROS LOS QUE ME HABÉIS ELEGIDO,
DICE EL SEÑOR; SOY YO QUIEN OS HA ELEGIDO;
PARA QUE VAYÁIS Y DEIS FRUTO Y ESE FRUTO PERDURE. ALELUYA.

ALELUYA, ALELUYA.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (15, 9-17)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.

Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.

No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Señor Dios, tú que llamaste a san Matías a formar parte del grupo de tus Apóstoles, concédenos, por sus méritos, corresponder al don de tu amor para que podamos llegar a compartir la gloria de tus elegidos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

DIOS ESTÁ SOBRE TODAS LAS NACIONES




lunes, 13 de mayo de 2013

LUNES DE LA SÉPTIMA SEMANA DE PASCUA


CUANDO EL ESPÍRITU SANTO DESCIENDA SOBRE VOSOTROS,
RECIBIRÉIS FUERZA PARA SER MIS TESTIGOS EN JERUSALÉN
Y AUN EN LOS LUGARES MÁS REMOTOS DEL MUNDO,
DICE EL SEÑOR. ALELUYA.

ALELUYA, ALELUYA.
Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (16, 29-33)

En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: “Ahora sí nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios”.

Les contestó Jesús: “¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún, ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Infunde, Señor, en nosotros, la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.



NO LOS DEJARÉ HUÉRFANOS, DICE EL SEÑOR



domingo, 12 de mayo de 2013

SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR (JORNADA DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES)


HOMBRES DE GALILEA, ¿QUÉ HACÉIS ALLÍ PARADOS
MIRANDO AL CIELO? ESE MISMO JESÚS,
QUE OS HA DEJADO PARA SUBIR AL CIELO,
VOLVERÁ COMO LO HABÉIS VISTO MARCHARSE. ALELUYA.


ALELUYA, ALELUYA.
Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (24, 46-53)

En aquel tiempo, Jesús se apareció a sus discípulos y les dijo: “Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto. Ahora yo les voy a enviar al que mi Padre les prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad, hasta que reciban la fuerza de lo alto”.

Después salió con ellos fuera de la ciudad, hacia un lugar cercano a Betania; levantando las manos, los bendijo, y mientras los bendecía, se fue apartando de ellos y elevándose al cielo. Ellos, después de adorarlo, regresaron a Jerusalén, llenos de gozo, y permanecían constantemente en el templo, alabando a Dios.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Llena, Señor, nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa ascensión de tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria, pues a donde llegó él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros, que somos su cuerpo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

DIOS ES EL REY DEL UNIVERSO