La Fe... Nuestra fuerza para vivir...

El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz. (Madre Teresa de Calcuta)
La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano. (Santo Tomás de Aquino)
La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve"

miércoles, 10 de julio de 2013

MIÉRCOLES DE LA DÉCIMO CUARTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

RECORDAREMOS, SEÑOR,
LOS DONES DE TU AMOR, EN MEDIO DE TU TEMPLO.
QUE TODOS LOS HOMBRES DE LA TIERRA
TE CONOZCAN Y ALABEN, PORQUE ES INFINITA TU JUSTICIA.

ALELUYA, ALELUYA.
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepiéntanse y crean en el Evangelio.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (10, 1-7)

En aquel tiempo, llamando Jesús a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias.

Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos del Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor.

A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: “No vayan a tierra de paganos, ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos”.

Palabra del Señor.
 
ORACIÓN

Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de una santa alegría y, después en el cielo, de la felicidad eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.



MUÉSTRANOS SEÑOR, 
TU MISERICORDIA

martes, 9 de julio de 2013

MARTES DE LA DÉCIMO CUARTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

PUEBLOS TODOS, APLAUDID;
ACLAMAD AL SEÑOR CON GRITOS DE JÚBILO.

ALELUYA, ALELUYA.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (9, 32-38)

En aquel tiempo, llevaron ante Jesús a un hombre mudo, que estaba poseído por el demonio. Jesús expulsó al demonio y el mudo habló. La multitud, maravillada, decía: “Nunca se había visto nada semejante en Israel”. Pero los fariseos decían: “Expulsa a los demonios por autoridad del príncipe de los demonios”.

Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos”.

Palabra del Señor.
 
ORACIÓN

Padre de bondad, que por medio de tu gracia nos has hecho hijos de la luz, concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


SEÑOR, ESCUCHA NUESTRA SÚPLICA



lunes, 8 de julio de 2013

LUNES DE LA DÉCIMO CUARTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

FIRMEZA ES EL SEÑOR PARA SU PUEBLO,
DEFENSA Y SALVACIÓN PARA SUS FIELES.
SÁLVANOS, SEÑOR, VELA SOBRE NOSOTROS Y GUÍANOS SIEMPRE.

ALELUYA, ALELUYA.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (9, 18-26)

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se le acercó un jefe de la sinagoga, se postró ante él y le dijo: “Señor, mi hija acaba de morir; pero ven tú a imponerle las manos y volverá a vivir”.

Jesús se levantó y lo siguió, acompañado de sus discípulos. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orilla del manto, pues pensaba: “Con sólo tocar su manto, me curaré”. Jesús, volviéndose, la miró y le dijo: “Hija, ten confianza; tu fe te ha curado”. Y en aquel mismo instante quedó curada la mujer.

Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús a los flautistas, y el tumulto de la gente y les dijo: “Retírense de aquí. La niña no está muerta; está dormida”. Y todos se burlaron de él. En cuanto hicieron salir a la gente, entró Jesús, tomó a la niña de la mano y ésta se levantó. La noticia se difundió por toda aquella región.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Padre misericordioso, que nunca dejas de tu mano a quienes has hecho arraigar en tu amistad, concédenos vivir siempre movidos por tu amor y un filial temor de ofenderte. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


SEÑOR, EN TI CONFÍO



domingo, 7 de julio de 2013

DÉCIMO CUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - DÍA DEL SEÑOR

RECORDAREMOS, SEÑOR, LOS DONES DE TU AMOR,
EN MEDIO DE TU TEMPLO.
QUE TODOS LOS HOMBRES DE LA TIERRA TE CONOZCAN
Y ALABEN, PORQUE ES INFINITA TU JUSTICIA.

ALELUYA, ALELUYA.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo; que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (10, 1-12. 17-20)

En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes, se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.

Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad, que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad”.

Los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.

El les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les someten. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.

Palabra del Señor.
ORACIÓN

Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de una santa alegría y, después en el cielo, de la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que Contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.




LAS OBRAS DEL SEÑOR SON ADMIRABLES



sábado, 6 de julio de 2013

SÁBADO DE LA DÉCIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

ESCUCHA, SEÑOR, MI VOZ Y MIS CLAMORES
Y VEN EN MI AYUDA; NO ME RECHACES,
NI ME ABANDONES, DIOS, SALVADOR MÍO.

ALELUYA, ALELUYA.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (9, 14-17)

En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?” Jesús les respondió: “¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán.

Nadie remienda un vestido viejo con un parche de tela nueva, porque el remiendo nuevo encoge, rompe la tela vieja y así se hace luego más grande la rotura. Nadie echa el vino nuevo en odres viejos, porque los odres se rasgan, se tira el vino y se echan a perder los odres. El vino nuevo se echa en odres nuevos y así las dos cosas se conservan”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia, sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


ESCUCHA, SEÑOR, MI VOZ Y MIS CLAMORES

viernes, 5 de julio de 2013

VIERNES DE LA DÉCIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN, ¿A QUIÉN TEMERÉ?
EL SEÑOR ES LA DEFENSA DE MI VIDA, ¿QUIÉN ME HARÁ TEMBLAR?
CUANDO ME ASALTAN MIS ENEMIGOS, TROPIEZAN Y CAEN.

ALELUYA, ALELUYA.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo le daré alivio, dice el Señor.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (9, 9-13)

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. El se levantó y lo siguió.

Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?” Jesús los oyó y les dijo: “No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor

ORACIÓN

Dios nuestro, de quien todo bien procede, inspíranos propósitos de justicia y santidad y concédenos tu ayuda para poder cumplirlos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN

jueves, 4 de julio de 2013

JUEVES DE LA DÉCIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

TENGO LOS OJOS PUESTOS EN EL SEÑOR,
PORQUE ÉL ME LIBRA DE TODO PELIGRO.
MÍRAME, DIOS MÍO, Y TEN PIEDAD DE MÍ,
QUE ESTOY SOLO Y AFLIGIDO.

ALELUYA, ALELUYA.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (9, 1-8)

En aquel tiempo, Jesús subió de nuevo a la barca, pasó a la otra orilla del lago y llegó a Cafarnaúm, su ciudad.

En esto, trajeron a donde él estaba a un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Ten confianza, hijo. Se te perdonan tus pecados”.

Al oír esto, algunos escribas pensaron: “Este hombre está blasfemando”. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿Qué es más fácil: decir ‘Se te perdonan tus pecados’, o decir ‘Levántate y anda’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, —le dijo entonces al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.

El se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la gente se llenó de temor y glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres.

Palabra del Señor.
 
ORACIÓN

Nos acogemos, Señor, a tu providencia, que nunca se equivoca, y te pedimos humildemente que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquello que pueda contribuir a nuestro bien. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

NUESTRO DIOS ES COMPASIVO