La Fe... Nuestra fuerza para vivir...

El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz. (Madre Teresa de Calcuta)
La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano. (Santo Tomás de Aquino)
La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve"

jueves, 14 de febrero de 2013

JUEVES DESPUÉS DE CENIZA


CLAMÉ AL SEÑOR, Y ESCUCHÓ MI VOZ 
Y ME LIBRÓ DE LOS QUE ME ATACABAN.
ENCOMIENDA A DIOS TUS AFANES Y ÉL TE SUSTENTARÁ.

HONOR Y GLORIA A TI, SEÑOR JESÚS.
Arrepiéntanse, dice el Señor; porque ya está cerca el Reino de los cielos.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (9, 22-25)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”.

Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: “Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.
  
Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?”

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Inspira, Señor, nuestras acciones y dirígelas con tu gracia, para que todo cuanto emprendamos lo iniciemos en tu nombre y podamos llevarlo a término por tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

DICHOSO EL HOMBRE QUE CONFÍA EN EL SEÑOR


miércoles, 13 de febrero de 2013

MIÉRCOLES DE CENIZA


SEÑOR, TÚ TIENES MISERICORDIA DE TODOS 
Y NUNCA ODIAS A TUS CREATURAS;
BORRAS LOS PECADOS DE LOS HOMBRES QUE SE ARREPIENTEN 
Y LOS PERDONAS, PORQUE TÚ, SEÑOR, ERES NUESTRO DIOS.

HONOR Y GLORIA A TI, SEÑOR JESÚS.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: “No endurezcan su corazón”.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (6, 1-6. 16-18)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Que el día de ayuno con el que iniciamos, Señor, esta Cuaresma, sea el principio de una verdadera conversión a ti, y que nuestros actos de penitencia nos ayuden a vencer el espíritu del mal. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

ARREPIÉNTETE Y CREE EN EL EVANGELIO

martes, 12 de febrero de 2013

MARTES DE LA QUINTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO


RECORDAREMOS, SEÑOR, 
LOS DONES DE TU AMOR, EN MEDIO DE TU TEMPLO.
QUE TODOS LOS HOMBRES DE LA TIERRA TE CONOZCAN Y ALABEN,
PORQUE ES INFINITA TU JUSTICIA.
 ALELUYA, ALELUYA.
Inclina, Dios mío, mi corazón a tus preceptos
y dame la gracia de cumplir tu voluntad. Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (7, 1-13)

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?” (Los fariseos y los judíos, en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y las ollas).

Jesús les contestó: “¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres”.

Después añadió: “De veras son ustedes muy hábiles para violar el mandamiento de Dios y conservar su tradición. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre. El que maldiga a su padre o a su madre, morirá. Pero ustedes dicen: ‘Si uno dice a su padre o a su madre: Todo aquello con que yo te podría ayudar es corbán (es decir, ofrenda para el templo), ya no puede hacer nada por su padre o por su madre’. Así anulan la palabra de Dios con esa tradición que se han transmitido. Y hacen muchas cosas semejantes a ésta”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de una santa alegría y, después en el cielo, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

RECORDAREMOS, SEÑOR, LOS DONES DE TU AMOR



lunes, 11 de febrero de 2013

LUNES DE LA QUINTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO


PUEBLOS TODOS, APLAUDID;
ACLAMAD AL SEÑOR CON GRITOS DE JÚBILO.

ALELUYA, ALELUYA.
Jesús proclamaba el Evangelio del Reino
y curaba a la gente de toda enfermedad. Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (6, 53-56)

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos terminaron la travesía del lago y tocaron tierra en Genesaret.

Apenas bajaron de la barca, la gente los reconoció y de toda aquella región acudían a él, a cualquier parte donde sabían que se encontraba, y le llevaban en camillas a los enfermos.

A dondequiera que llegaba, en los poblados, ciudades o caseríos, la gente le ponía a sus enfermos en la calle y le rogaba que por lo menos los dejara tocar la punta de su manto; y cuantos lo tocaban, quedaban curados.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Padre de bondad, que por medio de tu gracia nos has hecho hijos de la luz, concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


QUÉ NUMEROSAS SON TUS OBRAS, SEÑOR



domingo, 10 de febrero de 2013

QUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, DÍA DEL SEÑOR

ENTREMOS Y ADOREMOS DE RODILLAS AL SEÑOR,
CREADOR NUESTRO, PORQUE ÉL ES NUESTRO DIOS.

ALELUYA, ALELUYA.
Síganme, dice el Señor,
y yo los haré pescadores de hombres. Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (5, 1-11)

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar”. Simón replicó: “Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra, echaré las redes”. Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.

Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: “¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!” Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Entonces Jesús le dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Señor, que tu amor incansable cuide y proteja siempre a estos hijos tuyos, que han puesto en tu gracia toda su esperanza. Por nuestro Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén.

DEMOS GRACIAS AL SEÑOR POR SU MISERICORDIA

sábado, 9 de febrero de 2013

SANTA MARÍA EN SÁBADO


DICHOSA TÚ, VIRGEN MARÍA,  
QUE LLEVASTE EN TU SENO AL CREADOR DEL UNIVERSO;
DISTE A LUZ AL QUE TE CREÓ, Y PERMANECES VIRGEN PARA SIEMPRE.

ALELUYA, ALELUYA.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; 
yo las conozco y ellas me siguen. Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (6, 30-34)

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: “Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco”. Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.

Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.

Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Fortalece, Dios misericordioso, nuestra debilidad, para que todos los que ahora recordamos con veneración a la santa Madre de Dios, podamos, por su intercesión y ayuda, levantarnos de nuestros pecados. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTA

viernes, 8 de febrero de 2013

VIERNES DE LA CUARTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO


FIRMEZA ES EL SEÑOR PARA SU PUEBLO, 
DEFENSA Y SALVACIÓN PARA SUS FIELES.
SÁLVANOS, SEÑOR, VELA SOBRE NOSOTROS Y GUÍANOS SIEMPRE.

ALELUYA, ALELUYA.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero,
Y perseveran hasta dar fruto. Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (6, 14-29)
  
En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido tanto, llegó a oídos del rey Herodes el rumor de que Juan el Bautista había resucitado y sus poderes actuaban en Jesús. Otros decían que era Elías; y otros, que era un profeta, comparable a los antiguos. Pero Herodes insistía: “Es Juan, a quien yo le corté la cabeza, y que ha resucitado”.

Herodes había mandado apresar a Juan y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: “No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano”. Por eso Herodes lo mandó encarcelar.

Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida; pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le  gustaba escucharlo.

La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: “Pídeme lo que quieras y yo te lo daré”. Y le juró varias veces: “Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino”.

Ella fue a preguntarle a su madre: “¿Qué le pido?” Su madre le contestó: “La cabeza de Juan el Bautista”. Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: “Quiero que me des ahora mismo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista”.

El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre.

Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Padre misericordioso, que nunca dejas de tu mano a quienes has hecho arraigar en tu amistad, concédenos vivir siempre movidos por tu amor y un filial temor de ofenderte. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.



FIRMEZA ES EL SEÑOR PARA SU PUEBLO