La Fe... Nuestra fuerza para vivir...

El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz. (Madre Teresa de Calcuta)
La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano. (Santo Tomás de Aquino)
La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve"

domingo, 7 de julio de 2013

DÉCIMO CUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - DÍA DEL SEÑOR

RECORDAREMOS, SEÑOR, LOS DONES DE TU AMOR,
EN MEDIO DE TU TEMPLO.
QUE TODOS LOS HOMBRES DE LA TIERRA TE CONOZCAN
Y ALABEN, PORQUE ES INFINITA TU JUSTICIA.

ALELUYA, ALELUYA.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo; que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (10, 1-12. 17-20)

En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes, se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.

Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad, que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad”.

Los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.

El les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les someten. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.

Palabra del Señor.
ORACIÓN

Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de una santa alegría y, después en el cielo, de la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que Contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.




LAS OBRAS DEL SEÑOR SON ADMIRABLES



sábado, 6 de julio de 2013

SÁBADO DE LA DÉCIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

ESCUCHA, SEÑOR, MI VOZ Y MIS CLAMORES
Y VEN EN MI AYUDA; NO ME RECHACES,
NI ME ABANDONES, DIOS, SALVADOR MÍO.

ALELUYA, ALELUYA.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (9, 14-17)

En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?” Jesús les respondió: “¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán.

Nadie remienda un vestido viejo con un parche de tela nueva, porque el remiendo nuevo encoge, rompe la tela vieja y así se hace luego más grande la rotura. Nadie echa el vino nuevo en odres viejos, porque los odres se rasgan, se tira el vino y se echan a perder los odres. El vino nuevo se echa en odres nuevos y así las dos cosas se conservan”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia, sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


ESCUCHA, SEÑOR, MI VOZ Y MIS CLAMORES

viernes, 5 de julio de 2013

VIERNES DE LA DÉCIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN, ¿A QUIÉN TEMERÉ?
EL SEÑOR ES LA DEFENSA DE MI VIDA, ¿QUIÉN ME HARÁ TEMBLAR?
CUANDO ME ASALTAN MIS ENEMIGOS, TROPIEZAN Y CAEN.

ALELUYA, ALELUYA.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo le daré alivio, dice el Señor.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (9, 9-13)

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. El se levantó y lo siguió.

Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?” Jesús los oyó y les dijo: “No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor

ORACIÓN

Dios nuestro, de quien todo bien procede, inspíranos propósitos de justicia y santidad y concédenos tu ayuda para poder cumplirlos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN

jueves, 4 de julio de 2013

JUEVES DE LA DÉCIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

TENGO LOS OJOS PUESTOS EN EL SEÑOR,
PORQUE ÉL ME LIBRA DE TODO PELIGRO.
MÍRAME, DIOS MÍO, Y TEN PIEDAD DE MÍ,
QUE ESTOY SOLO Y AFLIGIDO.

ALELUYA, ALELUYA.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (9, 1-8)

En aquel tiempo, Jesús subió de nuevo a la barca, pasó a la otra orilla del lago y llegó a Cafarnaúm, su ciudad.

En esto, trajeron a donde él estaba a un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Ten confianza, hijo. Se te perdonan tus pecados”.

Al oír esto, algunos escribas pensaron: “Este hombre está blasfemando”. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿Qué es más fácil: decir ‘Se te perdonan tus pecados’, o decir ‘Levántate y anda’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, —le dijo entonces al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.

El se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la gente se llenó de temor y glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres.

Palabra del Señor.
 
ORACIÓN

Nos acogemos, Señor, a tu providencia, que nunca se equivoca, y te pedimos humildemente que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquello que pueda contribuir a nuestro bien. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

NUESTRO DIOS ES COMPASIVO



miércoles, 3 de julio de 2013

FIESTA DE SANTO TOMÁS, APÓSTOL

TE ALABARÉ Y TE DARÉ GRACIAS SIEMPRE,
PORQUE TÚ ERES MI SALVADOR, SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO.

ALELUYA, ALELUYA.
Tomás, tú crees porque me has visto, dice el Señor; dichosos los que creen sin haberme visto.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (20, 24-29)

Tomás, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”.

Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Luego le dijo a Tomás: “Aquí están mis manos; acerca tu dedo. Trae acá tu mano; métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree”. Tomás le respondió: “¡Señor mío y Dios mío!” Jesús añadió: “Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN


Padre todopoderoso, tú que concediste a santo Tomás reconocer a Cristo como su Señor y su Dios; por intercesión de este Apóstol, haz que crezcamos en la fe, para que creyendo firmemente en tu Hijo Jesucristo podamos participar de su vida  divina. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


TE ALABARÉ Y TE DARÉ GRACIAS SIEMPRE, SEÑOR

martes, 2 de julio de 2013

MARTES DE LA DECIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

EL SEÑOR ES MI PROTECTOR;
ÉL ME LIBRÓ DE LAS MANOS DE MIS ENEMIGOS
Y ME SALVÓ, PORQUE ME AMA.

ALELUYA, ALELUYA.
Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (8, 23-27)

En aquel tiempo, Jesús subió a una barca junto con sus discípulos. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan fuerte, que las olas cubrían la barca; pero él estaba dormido. Los discípulos lo despertaron, diciéndole: “Señor, ¡sálvanos, que perecemos!”

El les respondió: “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?” Entonces se levantó, dio una orden terminante a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma. Y aquellos hombres, maravillados, decían: “¿Quién es éste, a quien hasta los vientos y el mar obedecen?”

Palabra del Señor.

ORACIÓN
 
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

MI ALMA CONFÍA EN LA PALABRA DEL SEÑOR



lunes, 1 de julio de 2013

LUNES DE LA DECIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

CONFÍO, SEÑOR, EN TU MISERICORDIA;
ALEGRA MI CORAZÓN CON TU AUXILIO.
CANTARÉ AL SEÑOR POR EL BIEN QUE ME HA HECHO.

ALELUYA, ALELUYA.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: “No endurezcan su corazón”.
Aleluya.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (8, 18-22)

En aquel tiempo, al ver Jesús que la multitud lo rodeaba, les ordenó a sus discípulos que cruzaran el lago hacia la orilla de enfrente.

En ese momento se le acercó un escriba y le dijo: “Maestro, te seguiré a donde quiera que vayas”. Jesús le respondió: “Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en donde reclinar la cabeza”.

Otro discípulo le dijo: “Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre”. Pero Jesús le respondió: “Tú, sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos”.

Palabra del Señor.

ORACIÓN

Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu para que realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


CONFÍO, SEÑOR, EN TU MISERICORDIA